Para 2012, la institución prevé una inflación en el entorno de 8% y una suba del tipo de cambio de 4%, “asumiendo que continúa la incertidumbre financiera en Europa pero sin llegar a una ruptura de la Euro Zona”.
Con este escenario, que supone una inflación doméstica de 4% medida en dólares, “el incremento del precio de los inmuebles debería ser de proporciones similares, si bien tal aumento podría no verificarse este año ante la incertidumbre derivada de la situación europea y de los acontecimientos en Argentina que seguramente determinen un menor dinamismo de las compraventas”, explicó la economista.
Asimismo, señaló que las políticas monetarias expansivas que están aplicando Estados Unidos y Europa configuran un contexto de bajas tasas de interés internacionales que cabe esperar se extienda hasta 2014 manteniendo atractiva la inversión “en ladrillos”. El sector inmobiliario se mantendría soportado también por el fuerte incremento de los salarios domésticos así como por la persistente oferta crediticia, particularmente a nivel del crédito hipotecario.
Por otra parte, Bensión, frente a los integrantes de Asociación de Agentes Inmobiliarios del Uruguay (ADIU), destacó las fortalezas que posee el país para afrontar los efectos de la crisis internacional. “Uruguay cuenta con un régimen cambiario flexible, que le permite adaptarse gradualmente a los shocks negativos provenientes del exterior. Además, desdolarizó la deuda pública y privada, cuenta con un sólido sistema bancario, incrementó sus reservas y continúa recibiendo un importante flujo de inversión extranjera directa”, puntualizó.
Para Santander, cabe esperar que el país continúe transitando la senda del crecimiento este año, culminando con una expansión de la actividad cercana a 4%. “Habrá impactos negativos, pero estamos claramente mejor preparados que en otros momentos para enfrentar una crisis internacional o un impacto de Argentina. A nivel local no debemos pensar en crisis, sino en una turbulencia,”, concluyó Bensión.
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